mientras ningún gran-hermano al ritmo de "el frotar se va a acabar" congele la ilusión de soñar las palabras, siguiendo a Léolo, por ejemplo: "parce que je rêve, je ne le suis pas", habitando espacios abiertos de dentro afuera.
no se trata[ría] de repensar este [di]vagar ni de encapsular lo espontáneo sino tratar de ser en un soporte acaso frágil, probablemente electrónico confrontado con nuestra carnalidad
CsO > Artaud > Deleuze > Lacan > Zizek
de topos y túneles: redes digitales y espacio físico
[topos] los topos, ciegos al día. horadando la tierra, acaso asomados a la noche.
[rizomas] los rizomas
Un rizoma no empieza ni acaba, siempre está en el medio, entre las cosas, inter-ser, intermezzo. El árbol es filización, pero el rizoma tiene como tejido la conjunción "y... y... y...". En esta conjunción hay fuerza suficiente para sacudir y desenraizar el verbo ser. ¿Adónde vais? ¿De dónde partís? ¿Adónde queréis llegar? Todas estas preguntas son inútiles. Hacer tabla rasa, partir o repartir de cero, buscar un principio o un fundamento, implican una falsa concepción del viaje y del movimiento (metódico, pedagógico, iniciático, simbólico...). [...] El medio no es una media, sino, al contrario, el sitio por el que las cosas adquieren velocidad. Entre las cosas no designa una relación localizable que va de la una a la otra y recíprocamente, sino una dirección perpendicular, un movimiento transversal que arrastra a la una y a la otra, arroyo sin principio ni fin que socava las dos orillas y adquiere velocidad en el medio.
Gilles Deleuze, Félix Guattari, Rizoma
desgarrados de la tierra cálida, húmeda [uterina]
Kawase envuelve su cuento en una delicada metáfora cuando ambos se pierden por el bosque y se adentran en ese mundo frío, desolado, repetitivo y desesperanzado que reproduce su propio paisaje interior.
E. Rodríguez Marchante, El bosque del luto
cuál es el órgano,
Mi corazón se convertía en mi extranjero: justamente extranjero porque estaba adentro. Si la ajenidad venía de afuera, era porque antes había aparecido adentro. Qué vacío abierto de pronto en el pecho o en el alma -es lo mismo- cuando me dijeron: "Será necesario un trasplante"... Aquí, el espíritu tropieza con un objeto nulo: nada que saber, nada que comprender, nada que sentir: la intrusión de un cuerpo ajeno al pensamiento. Ese blanco permanecerá en mí como el pensamiento mismo y su contrario al mismo tiempo.
Jean-Luc Nancy, El intruso
[prótesis] la prótesis o el implante que osa traspasar la barrera que aísla el paisaje propio aludido (la morada-interior) como otrora el cuerpo expelido por el cuerpo
[τόπος] τόπος, medio primigenio [demasiado poco elaborado para estos tiempos posteverything] circulado por los topos, acogiendo en su seno fragmentos apenas hilvanados por esos hilos [huecos ?] o túneles [vacíos ?]
Éste es el motor, aparentemente paradójico, del pensamiento chino. El vacío no aparece como un espacio neutral que sirva tan sólo para amortiguar el choque sin modificar la naturaleza de la oposición. Es el punto nodal tejido con lo virtual y el devenir, donde se encuentran la falta y la plenitud, lo mismo y lo otro."
François Cheng, Vacío y plenitud, "El vacío en la filosofía china"
como la [primigenia también] hoja [pantalla] que [re]coge lo mismo las palabras y las ausencias
El mundo ha devenido caos, pero el libro continúa siendo una imagen del mundo, caosmos-raicilla en lugar de cosmos-raíz. Extraña mistificación la del libro, tanto más total cuanto más fragmentado.
Gilles Deleuze, Félix Guattari, Rizoma
[biblioteca sen libros]
"Inauguran unha biblioteca sen libros en Santiago" A Nosa Terra
no parece, sin embargo, que la sugerencia poética del titular sea traslación de la de las estanterías de Rachel Whiteread, más cercanas, sin embargo a los postulados de Michel Serres cuando en su Atlas realiza comparativas que conducen diferencias en la distancia
Este espacio de los tránsitos, transparente y virtual, tan arcaicamente conocido por los errantes, inmemorial como el desierto que se atraviesa antes de todo descubrimiento, ¿no es precisamente el que poblamos con nuestras redes y el que habitamos cuando hablamos de un extremo a otro del mundo?
Michel Serres, Atlas, "Espacio global, Dos paisajes vecinos"
[analogías] creando analogías o (hiper)vínculos, que para él son espacios en blanco
¿Por qué entonces el desastre, pero no el naufragio? ¿Por qué ni Blanchot ni nadie nunca han podido decir: "¡Nada! Finalmente, no hay nada"? Porque en ese lugar de origen, en el de la región madre, la música falta completamente: todo sucede como si un habla, pero un habla blanca, un murmullo que no se escucha, se dirigiera a nosotros: "La extrañeza de esta habla -escribe Blanchot- es que parece decir algo, cuando acaso no dice nada. Más aún, parece que en ella la profundidad hable y que lo inaudito se deje escuchar [...] [pero] es el silencio que habla el que se ha convertido en esa falsa habla que no escuchamos, en esa habla secreta sin secreto.
Roger Laporte, Archipiélago nº 49, "Leer a Maurice Blanchot. A modo de presentación"
como los topos, a dos metros bajo tierra: ciegos negro sobre blanco
negro ausencia aditiva + blanco ausencia sustractiva = negro y blanco ausencia de colores
Hay dos ganancias de esto: la primera, está claro que parece una cosa blanca muy más blanca cabe la negra, y al contrario la negra cabe la blanca; [...]
Teresa de Ávila, Las moradas
entre el vacío y la plenitud, entre la materia y la luz, la mirada y la ceguera
Y, sin embargo, esas imágenes no las vemos. Permanecen invisibles, debido a su abundancia y su mediocridad. A medida que esta acumulación -llamada civilización: ¿por qué?- se ha ido instalando, la realidad ha ido entrando en decadencia. Por todas partes se habla de la desaparición de la imagen, ahogada en su propia excrecencia. Y es posible que nuestro mundo, cada vez más mirado, se nos vaya haciendo también progresivamente más desconocido.
Jean-Claude Carrière, La película que no se ve


