¿Tuberías rotas? ¿Tejas kamikaze? ¿Cucarachas? ¿Ratas, tejones, gusanos? ¿Cadáveres? ¿El fantasma de una madre rencorosa que emparedó a su hijo el día antes de su boda porque no podía tolerar que viviese feliz con una mujer que no fuera ella?
Ojalá. A veces, aterrados lectores, la realidad supera con mucho a la ficción. (via)
nota. Esta historia es tan peculiar que he tenido que crear una categoría nueva por primera vez en años. Sólo hay una historia relacionada con una casa que me parezca, ahora en caliente, más aterradora que ésta, pero es ficción. Y prefiero que la cuente Antonio.


