
Para empezar, Adan es un cerdo. Cuando Dios termina la creación, en la tierra no hay ni putas ni bares de solteros; el conejo tiene coneja, el caballo tiene a la yegua, el ratón a la ratona y así sucesivamente hasta llegar a Adán quien, al haber sido creado a imágen y semejanza del altísimo, no tiene novia ni amante ni nada. Comprensiblemente irritado y envidioso, se lanza al bosque en busca de alivio y se entrega a una orgía de adulterio y zoofilia que suponemos dura varios dias pero no le acaba de convencer. Tras un meeting con el sumo en el que le expresa sus dudas sobre su orientación sexual y discuten sobre algunos aspectos de la creación divina, Dios escupe en un terruño y crea a la mujer.
El matrimonio, como bien saben, tuvo descendencia pero no paz. Adan, que no era conductista porque, ni disfrutaba el discovery channel, ni se había inventado leer, tenía sus propias ideas sobre cómo sería su compañera ideal y el temperamento de la suya le parecía un poco indómito. Para empezar, Lilith se negaba a darle la razón. Iba por ahí como si fuera la princesa Leticia, mandándole callar delante de los bichos y dándo lecciones de todo. Se pasaba el día tumbada a la bartola, haciéndose la chula y comía porquerías por el bosque. Y lo peor: aunque pelirroja, no funcionaba en la cama. La hija de puta se escurría y se montaba sobre Adán como si Adán fuera una vaca cachonda y le decía que había que probar cosas nuevas y que, habiendo nacido ambos del polvo y de dios, no veía por qué Adán se tenía que sentar encima todo el rato. Adan, mal amante y un peor marido, sentía que estar debajo le hacía de menos a él y se puso super pesado con el respeto conyugal. Y un buen día, como ocurren estas cosas, Lilith recogió sus cosas y ¡pluf!, desapareció. Enfurecido y humillado, Adan fue corriendo a chivarse a Dios.
-Mi mujer me ha abandonado - le dijo lloriqueando.
Por no oirle, Dios mandó a tres abogados, Senoy, Sansenoy y Semangelof, para encontrar a la descarriada y leerle la papeleta.
Lilith, mientras tanto, había empezado una vida nueva en un barrio de mala fama: el Mar Rojo. Recién separada y sin formación específica, su situación no le permitía comprarse un terreno en Bell Air o trabajar en un bufete y salir con hombres modernos que bailan al ritmo de orquestas imaginarias pero ese detalle no fue tenido en consideración por los abogados divinos, que enseguida se imaginaron lo peor y dieron por supuesto que Lilith había probado cuero por todo el vecindario.
Anda ya para casa - le dijeron nada más llegar -o te vas al infierno con el culo caliente. Como no les conocía y podían venir de sabe dios dónde, Lilith les dijo que de qué y se fué a una fiesta en casa de los vecinos . Y para que vean lo que se consideraba entonces un castigo proporcionado, los ángeles fueron, le mataron cien hijos y se piraron sin más.
No me digan que no es para cagarse en todo.


