Como deducirán por la fecha esta será una entrega doble. Se lo digo sin rubor alguno: me voy de vacaciones y me quedaré tan pancho no contestándoles qué hace un turco en vacaciones de Semana Santa. Sí les daré, claro está, una explicación sobre el título de mi nota, y no por obligación sino por devoción. El 14 de abril, como saben ustedes, muchos celebraremos en toda España -y aún en muchos otros lugares del Mundo- el 75º aniversario de la proclamación de la II República Española. Es el episodio de la historia de los humanos que este humilde replicante de última generación escogió, por la belleza e intensidad y brevedad del mismo, como estrella polar de su universo emocional y político al saberse también, ¡ay!, dotado de una fecha de caducidad. Fue un momento álgido en la historia de este país. Sus gentes se dieron la oportunidad de participar en la Historia con mayúsculas dándose los derechos y deberes que corresponden a toda sociedad adulta, madura y orgullosa de sí misma decidida a crecer en un futuro henchido de promesas. Solo aquellos que buscaron siempre abortarla para su provecho egoísta y mezquino pudieron alegrarse poco más tarde de que un ejército sublevado y fascista, las hordas más bárbaras, la peor de las chusmas, la arrasara a sangre y fuego produciendo tantísimo dolor, oprobio y atraso durante aquella noche tan larga. Hoy, 75 años después, cuando la esperanza de que uno de los peores tumores producidos por la radiación maligna del franquismo desaparezca de nuestras vidas, podemos encontrar de nuevo los rostros de nuestras gentes bañados por la hermosa luz de la memoria... del futuro. Tenemos un sueño: un mundo sin reyes ni obispos ni fachas. No nos moverán. We have a dream. *
Sobre la naturaleza del Rey y su inmenso poder **
El diagrama de la izquierda las casillas 1R y 5TD se hallan en distancia diagonal. El Rey puede alcanzar la segunda en 4 jugadas y de ahí a 8R en tres jugadas más. De modo que las 7 casillas que separan a su Majestad desde 1R a 8R se pueden recorrer de diversas maneras siempre dentro del paralelogramo de la imagen derecha, con la sola condición de avanzar zigzagueando y avanzando 1 fila cada vez. El camino más recto no es el más corto. Así mueve sus hilos el poder.
¿Sabéis de cuantas maneras? ¡392!, de ahí la enorme fuerza del monarca en los finales de partida.
* Nota de e-limbo: Nuestro e-zine no se responsabiliza de los contenidos expuestos por nuestros colaboradores ni aún estando de acuerdo con ellos
** Nota de e-limbo: Podéis referenciar el estudio en: “Finales de peones”; I. Maizelis; Ed. Martínez Roca; Col. Escaques nº 1; Barcelona, 1969.