AgitPropStar
26-03-06 AgitPropStar
... de paso es un placer participar de esta célula (no lugar específico) de agitación y propaganda ... /calidad excelente y mucho carácter en la producción y análisis de contenidos [e-limbo*]
¿Qué es ?
Un nombre difícil de pronunciar
Un weblog de contenidos no textuales.
Un espacio de experimentación sobre usos críticos y creativos de las tecnologías web
Un punto de vista
Una célula, no un órgano
¿Sobre qué trata AgitpropStar?
. Trataré de sortear la barrera que separa lo virtual de lo objetual recurriendo a las instrucciones de montaje. Por otro lado, las estrategias DIY y los tutoriales están conformando una forma de microaprendizaje mediante el cual la comunidad se dota de las herramientas educativas que necesita, y este weblog quiere participar en ese proceso
parte de la misma tesis que La Naranja Mecánica: por terribles que sean los males contra los que luchamos, debemos vigilar que las medidas para evitarlos no acaben funcionando como herramientas de control social. Creo que el peligro de que esto ocurra es más que evidente, aunque el fantasma que se esgrime sea el terrorismo. Al desplazar el interés a la pornografía infantil pretendo desvincular el asunto de argumentos que pudieran interpretarse desde una perspectiva excesivamente partidaria.
aborda el problema de la publicidad como transmisora de valores y articuladora de discursos. Toda vez que la lógica publicitaria no incluye ningún tipo de responsabilidad ni de compromiso con la ciudadanía a la que se dirige, su poder de seducción podría estar contribuyendo al establecimiento de valores antisociales. Si además reconocemos que existe cada vez menos diferencia entre los mensajes publicitarios y los productos culturales, nos encontramos con un problema de dimensiones dignas de tener en cuenta.
es un cajón de proyectos inacabados y nacidos con voluntad de no acabarse. Uno de los rasgos del arte contemporáneo es su carácter procesual, de obra no acabada. En su forma extrema, la simple enumeración de objetivos es suficiente, y su realización, banal. Vaporware quiere dejar ese raro sabor de boca de las obras que permanecen siempre en estado de posibilidad pero que nunca veremos realizadas.
¿En qué contexto se inscribe AgitpropStar?
La capacidad de la Red para constituirse en espacio social y político hace ya mucho que está fuera de discusión. Internet y lo que entendíamos separadamente como el mundo real son dos instancias de la misma cosa, y por tanto escenarios diferentes de las mismas batallas. Los ejemplos paradigmáticos de la Guerrilla Sandinista, la Revolución Naranja ucraniana o la movilización ciudadana que tuvo lugar en España tras los atentados de Atocha ilustran suficientemente ese escenario, creo.
En realidad esto que digo no es ninguna novedad. Difícilmente podrían ser espacios diferentes aquellos que están habitados por los mismos individuos. Lo nuevo es que esa identidad es ahora comúnmente percibida: todo el mundo tiene ya o está en proceso de tener su trasunto en la web, y las mismas miserias y trajines que son habituales en los ayuntamientos, mercados, oficinas y tabernas se han introducido también en la comuna elitista que fue en su día Internet.
El fenómeno de los weblogs quizá sea uno de los más llamativos de esta nueva fase de mayor participación que llamamos Web 2.0. Technorati ya registra 30 millones de blogs en todo el mundo, y la variedad de temas y puntos de vista está en consonancia con ese volumen.
En nuestro país hemos visto desde la derrota electoral del PP en las pasadas elecciones generales una toma de conciencia por parte de los sectores conservadores sobre la importancia de la Red, que antes les había pasado por alto. La proliferación y virulencia de los blogs autodenominados liberales o liberal-conservadores, aunque tardía hay que saludarla como un paso más hacia la normalización de la Red como espacio político de primer orden.
Esta toma de conciencia, tardía, insisto, ha supuesto para muchos una especie de aprendizaje acelerado de toda una serie de comportamientos y estrategias de comunicación que, no del todo bien asimilados, han acabado resucitando el agit-prop soviético, aunque cambiándole el signo. El hecho de que esa irrupción de la derecha en la blogosfera sea aún casi marginal (ninguno de los blogs liberales figura entre los más relevantes), probablemente se deba a una deficiente asimilación de las estrategias constructivas de la Red, pero probablemente acaben aprendiendo en un plazo más o menos corto.
La reacción de eso que imprecisamente llamamos la izquierda ante este reciente flujo migratorio ha pecado quizá de condescendencia. Una actitud un tanto snob de quien no se siente amenazado por la eventual torpeza de los cachorros neoliberales y contempla sus errores con autosuficiencia. La verdad es que de autosuficiencia está sobrado este país tanto a diestra como a siniestra, pero probablemente sea uno de los males endémicos de la izquierda sociológica mientras la derecha tiene aún muy reciente el sarampión del orgullo facha y la reivindicación de sus señas de identidad.
Este es uno de los escenarios que explican . Queremos bronca.
El otro escenario tiene más que ver con refriegas puramente culturales, artísticas, si se me permite mentar la bicha, que tal cosa parece ser el arte últimamente. De las muchas mutaciones que la identidad ha sufrido en la Red, dos de ellas parecen ser antitéticas: por un lado, la disolución de la persona en comunidades anónimas, y por otro la afirmación y reivindicación del punto de vista personal, característica de los blogs. Y por circense que parezca, las dos han conseguido unirse en un modo de comportamiento emergente y con trazas de dar sus buenos frutos en el futuro: las comunidades de usuarios individuales estilo Flickr, o YouTube. En estas herramientas sociales que tan claramente definen la web 2.0, cada usuario retiene su identidad, pero los contenidos que almacena en su cuenta son utilizados por la comunidad de manera creativa. La categorización de contenidos (tags), que aprovecha las posibilidades de las bases de datos, la utilización de lectores RSS (en los que muchas veces resulta difícil identificar a quién estás leyendo) y la posibilidad de escribir programas que interactúen con las API de esos servicios facilita ese comportamiento que conjuga las virtudes de compartir información con la necesidad de mantener un punto de vista.
quiere jugar con esa efervescencia de mensajes polémicos que facilita el periodo de baja política en el que estamos sumidos y las posibilidades participativas de la web 2.0. Quiere también hacer uso de tecnologías estándar. No crear nuevas herramientas, sino proponer usos de las herramientas que se vayan asentando en la Red: Wikis, weblogs, Mapas sociales, comunidades de usuarios, listas de correo, sistemas de e-learning…
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