Sobre el limbo y otros planos dimensionales
12-01-06 de verbo ad verbum
por Luiz con Z
Me acabo de enterar por las noticias en la TV de una nota que me ha dejado al borde de un estado de shock: El papa Benedicto XVI acaba de declarar inexistente el limbo.
Debido a esto me han surgido una serie de dilemas existenciales que no me han permitido terminar a gusto mi taza de café y mi dona vespertinas. A continuación externo mis profundas dudas sobre el caso:
1.- ¿Es el papa Benedicto XVI alguna clase de poderoso ser sobrenatural, capaz de crear y destruir planos dimensionales enteros tales como el limbo? Si es asi, mis sospechas starwarianas acerca de su verdadera identidad quedarían confirmadas.
2.- ¿Los planos dimensionales responden a lo que les dicten desde la tierra los humanos a través de simples decretos? ¿Puedo entonces decretar desde la comodidad de mi casa, con simple lápiz y papel, que aparezca un boquete dimensional en la sala? ¡Haberlo dicho antes!
3.- ¿Que onda con toda la raza que por alguna razón estaba atorada en el limbo? ¿Los mudaran al cielo, al infierno o serán regresados en automático a la tierra? (esto ultimo ya suena al regreso de los muertos vivientes. ¡Brrr!) Si mal no recuerdo se decía que los bebes muertos no bautizados iban directo al limbo, entonces ¿Era el limbo alguna especie de guardería espectral?
4.- Dado que se esta dejando en la calle (celestial y todo, pero al final la calle) a millones de almas infantiles ¿Le serán levantados cargos al papa Benedicto XVI por abuso infantil extraterrenal?
5.- ¿Que destino tendrán las antiguas instalaciones del limbo? ¿serán subastadas en ebay.com? ¿O se reubicará ahí alguna dependencia celestial? ¿Como asegurarnos que esa propiedad no caiga en manos de infames políticos rateros priístas, tales como Montiel o Madrazo?
6.- ¿Que será ahora del famosísimo "limbo Rock"?
Por lo pronto ya hubo serias reacciones a esta noticia, que bien podrían costarle el puesto a Ratzinger. Ahora solo esperemos que AMLO no empiece a alegar que es un nuevo "complo" y quién esta detrás de todo esto es (¡oh sorpresa!) el innombrable.
Publicado originalmente en