Seguro que no lo ha hecho, porque si lo hiciera podría el grito en el cielo. Básicamente vienen a decir que pase lo que pase mientras usa el programa no es culpa de la compañía que lo programó y que no se moleste en dudar sobre si instalar el programa en otro ordenador de su propiedad o en el de un amigo es legal, porque no lo es. Son contratos fantasía de 14 páginas de longitud con ese idioma creado para justificar la minuta de los abogados y en ellos se dicen cosas como que usted, pese a haber comprado una canción o un libro de forma legal en Internet, no es el dueño de la misma —no puede, por ejemplo, revenderla o prestarla-, sólo tiene derechos de reproducción. Adorable, ¿verdad?
La buena noticia es que no está usted sólo. Las compañías tampoco leen sus propios EULAS. No sé que hacen en el departamento legal de Apple, por ejemplo, pero durante el último año todos los usuarios del navegador Safari en Windows (sí, los cinco), han ejecutado el programa de forma ilegal en sus PC. Apple decidió lanzar la versión para Windows pero se le olvidó modificar el punto del EULA en el que se prohibe expresamente el uso de Safari en cualquier máquina no certificada por Apple. Se han dado cuenta la semana pasada, al poner la nueva versión en la red. Ahora ya lo han corregido.
A Adobe le ha pasado algo parecido con su nuevo servicio de retoque fotográfico. En Ars Tecnica se dieron cuenta de que en la licencia de uso Adobe se reserva el derecho de usar las imágenes que suban los usuarios como le venga en gana. Ars Tecnica contactó con la compañía para preguntarles sobre esta cláusula y la respuesta fue que a ellos —que se supone, la escribieron- también les parecía fatal y que iban a poner a su departamento legal a trabajar en ello en cuanto volvieran de lo que debe ser un año sabático. Es la única forma de explicar el despiste.
La lista sigue y seguirá porque o veo a ninguna compañía interesada, al menos, en condensar los puntos principales en un lenguaje comprensible para los usuarios, algo que pueda leerse en un minutito, antes de pulsar en Aceptar. El año pasado, en Boing Boing, recogieron la EULA más sincera de la historia, que aparece al instalar un codec. Tres palabras: Que te jodan. Al fin y al cabo es lo mismo que vienen a decir todas.


