Se rumorea que Sarkozy se ha casado con Carla Bruni a los dos meses de conocerla (da un poco de miedo que el destino de Francia, y por ende de Europa, esté en manos de alguien capaz de semejantes arrebatos) y que Chávez sale ahora con Naomi Campbell. Está claro pues que en esta campaña electoral los políticos habrán de apuntarse al carro y echarse novias famosas ya mismo.
Yo a Rajoy lo veo con Norma Duval, una señora cuyos visones, modelerío y joyerío, reconstrucción facial y estilismo en general se ven mucho en el barrio de Salamanca, feudo de toda la vida de los votantes del Pepé. A Bono con la Esteban, porque creo que ambos se entenderían muy bien: "Ejjke, Belén?""Ejjke, Jose?". A Zaplana con la Pantoja, porque tienen mucho de qué hablar: de urbanismo, de planes de recalificación, de urbanizaciones y cosas de ésas que les gustan. Llamazares necesita una chica concienciada, con un poco de aire perroflauta o cerosiete, tipo Bebe o la Mari de Chambao. A Esperanza (es lo último que se pierde) la veo con Cantizano, un hombre que les pirra a las señoras de su edad y clase. Y a Zapatero no le hace falta una modelo, su señora tiene tipo y planta, y no entiendo por qué teniendo una legítima tan estilosa no la enseña más. ¡Estírate, José Luis!
En cuanto a Gallardón, puede tener a la que quiera: a partir de ahora se lo van a rifar. Que ya se sabe que todas las mujeres tenemos un puntito maternal y perdemos la cabeza por los hombres torturados.


