Cuando el proceso es música
25-12-05 José Manuel Costa
Hay abundancia de músicos contemporáneos cuya herencia se ha desarrollado de forma mucho más coherente en el terreno experimental pop que en el de la academia. Hablo de los drones de Lamonte Young, de las repeticiones de Terry Riley, de los samples de Schaeffer y Henry, de la electrónica de Stockhausen? De todos ellos quizás el más directamente citado sea Steve Reich.
Reich (Nueva York, 1936) ha sido sampleado hasta la saciedad por la «nueva electrónica», muy famosamente en el Little Fluffy Clouds de The Orb. Estos son signos de reconocimiento (que el compositor ha honrado no demandando a ningún grupo) y que se resumieron en el homenaje Reich Remixed (1999). Su influencia se ha sentido en compositores como Philip Glass o John Adams y en grupos como King Crimson, Can o Sonic Youth y, por supuesto, Brian Eno. Aún así, lo trascendente no son las influencias o los honores. En primer lugar se sitúa una música muchas veces fascinante y que en sus mejores momentos parece recoger el sonido de la gran ciudad comunicada, donde el ruido del tráfico se superpone a unos tambores africanos y a unos gamelanes indonesios mientras por encima grita la voz de un predicador?
Según propia confesión, Reich no escuchó hasta su adolescencia ninguna música compuesta con posterioridad a 1750 y antes de 1900. Sólo cuando a los 14 años descubrió el Barroco y el jazz, se desarrolló su vocación y empezó a tomar clases de batería. Sin embargo, Reich es académicamente un filósofo por la Cornell University con una tesina sobre Wittgenstein, pensador cuyos textos reaparecerían mucho más tarde en Proverb (1990) y en este You Are (Variations) editado muy recientemente por Nonesuch. De 1958 a 1960 estudió en la Juilliard y seguidamente viajó a Oakland para estudiar con Luciano Berio y Darius Milhaud (1961-1963).
Fin del mundo. Su primera obra (muy) notable fue It's Gonna Rain (1965), una pieza que tomaba una frase del predicador Brother Walter sobre el fin del mundo. Reich sampleó y editó la frase y la transfirió a múltiples bucles de cinta. Al reproducirlo y variar ligeramente su velocidad, iba modificando la frase entre los diferentes bucles, dando lugar a fenómenos rítmicos cambiantes que finalizaban en una cacofonía. Este es el llamado «phasing», utilizado también en Come Out (1966) y que luego Reich ejecutaría sin medios mecánicos sino puramente instrumentales en Piano Phase, Violin Phase, (1967) o el grandioso Drumming (1970-71), basado casi enteramente en percusiones que acaban en patrones polirrítmicos inextricables. Todo ello se conoce también como «process music», donde la relación entre el proceso de composición-ejecución y el de la audición es evidente, algo que a Reich le parece de una gran importancia.
En los años setenta la preocupación de Reich se dirigió hacia el «time-stretching» en obras como Music for Mallet Instruments, Voices and Organ (1973) y Six Pianos (1973). El «time stretching» es el estiramiento de un fragmento musical en el tiempo sin que varíe su timbre. Una técnica entonces casi imposible pero que veinte años más tarde y tras pasar por las manos de las hordas electrónica se ha convertido en un lugar común en cualquier música.
El resumen glorioso de estas investigaciones fue Music for 18 Musicians (1974). La pieza incluye muchas de las ideas expuestas con anterioridad pero con mayor movimiento armónico, con una presen-
tación de motivos (pulsos) expuestos en torno a diferentes acordes que finalmente regresan al ciclo original. Es posible que esta obra marque el cenit de la carrera de Reich, aunque mucho de lo que estaba por llegar sea extremadamente interesante.
Tehillim (1981) representaba una nueva dirección (que se continúa precisamente en You Are (Variations) tomando como origen salmos hebreos. El conjunto era el mayor empleado nunca por Reich (23 músicos) y la utilización de pasajes de texto más largos le adentraban de lleno en el terreno de la melodía. Casi necesariamente entran en juego la armonía y el contrapunto formales, que estaban ausentes de su obra anterior. Different Trains (1988), para cuarteto de cuerda y magnetófono es también una pieza de contenido discursivo.
Colaboraciones. En los años 90, Reich ha realizado colaboraciones con su mujer, la vídeo artista Beryl Korot, en The Cave, una vídeo-ópera que trata de las raíces de las tres religiones del Libro. También colaboraron en Three Tales. City Life, de 1994 regresaba casi a los principios del sampling y el phasing, una obra excelente.
En You Are (Variations), Reich parece haber recapitulado toda su carrera. Esto no es malo, pero la acumulación en una sola obra de tantos descubrimientos anteriores deja una perpetua sensación de deja vu y parece desenfocar a veces el sonido escuchado. Da un poco lo mismo. En un gran talento como éste, cada nueva obra ha de recibirse con respeto. Incluso aunque no encandile al pronto, el tiempo puede hacerla crecer.