Ya sé que es grande y maravillosa, y lo peor aún dentro, fuera de nuestro campo de visión pero no de los temores que rondan nuestro alma... temores cumplidos.
El
infierno es, de acuerdo con el
cristianismo y el
Islam, más que un lugar de tormento para los condenados (como llegó a desfigurarse en siglos pasados), el estado definitivo después de la
muerte al que llegan aquellas personas que a lo largo de la vida decidieron por sí mismas excluirse de la comunión con Dios, con sus semejantes y con la naturaleza. La palabra infierno proviene del
latín infernum (DRAE, Vigésima Segunda Edición), "infierno", "inferior".
Por su parte, la mayor parte de las religiones antiguas creía en la vida de ultratumba, pero no necesariamente en el infierno.