Estoy pasando mi primer día de descanso en tres semanas en el Mediamatic de Amsterdam y acaba de dejar de llover. De momento, no tengo muchos planes, salvo acercarme mañana a mis librerías favoritas: el American Book Center, el Atheneum Bookstore y Scheltema.
Si encuentran una, encuentran todas: están una detrás de otra. La primera es la mejor, la segunda la más famosa y en la última, que es una especie de Casa del Libro con mejor selección y millones de títulos en ingles, siempre hay saldos. Y cuando digo saldos, digo saldos: hace dos navidades me compré más de veinte libros maravillosos por dos y tres euros cada uno. Entre ellos, los cuatro volúmenes de El Mundo de las Matemáticas de James Newman.
The World of Mathematics no es una enciclopedia sino una colección de ensayos con pequeños prefacios de Newman. Confieso que yo no me di cuenta de lo que me llevaba hasta que, una vez en casa, los miré con más cuidado. Es uno de esos trabajos insólitos de amor puro, como la Historia de la Literatura Universal de Riquer y Valverde (que, por cierto, acaban de reeditar), que ocurren una vez en la vida y, una vez caen en tus manos, ya no puedes vivir sin ellos.
La selección de ensayos es exquisita. Un lector decía en Amazon:
Imagine reading Descartes on Cartesian coordinates, Whitehead on mathematical logic, Weyl on symmetry, Dedekind on irrational numbers, Russell on number theory, Heisenberg on the uncertainty principle, Turing on computer intelligence, Boole on set theory, and Eddington on group theory.
Imagínate. Newman escribió, junto con Ernest Nagel, un libro sobre el Teorema de la incompletud de Kurt Gödel que inspiró, a su vez, Gödel, Escher, Bach: un eterno y grácil bucle, que también es uno de mis libros favoritos de los últimos años.
Sé que existe una edición del Mundo de las Matemáticas en seis volúmenes traducida al español. Si la encuentran, no dejen de decirmelo: me encantaría regalarsela a mi padre.


