Durante los años en la Universidad de Saint Louis (1937-1944), McLuhan trabajó evidentemente en dos ambiciosos proyectos: su disertación doctoral y su manuscrito que fue eventualmente publicado en 1951 como el libro de The Mechanical Bride, que incluía sólo una selección representativa de los materiales que McLuhan había preparado para él.
El doctorado de la Universidad de Cambridge, logrado en 1943, realiza revisiones en su disertación sobre la historia de las artes verbales (gramática, dialéctica, lógica y retórica– posteriores, McLuhan algunas veces utiliza el concepto en latín de trivium para destacar un orden sistemático de la visión de ciertos periodos de la historia cultural de Occidente. McLuhan sugiere que la Edad Media, por ejemplo, estaba caracterizada en gran medida por el énfasis en el estudio de la lógica. La clave que llevo al Renacimiento no fue el redescubrimiento de textos antiguos sino más bien la renovada importancia que se le dio a la retórica y al lenguaje por sobre el estudio de la lógica. Este cambio realizado en el Renacimiento humanista fue un cambio en el énfasis dado, no totalmente a la eliminación del arte verbal. La Edad Moderna esta caracterizada por el resurgimiento de la gramática como su tema más sobresaliente.
McLuhan es el creador de numerosos conceptos hoy muy populares acerca de los medios de comunicación y la sociedad de la información, tales como la "Galaxia Gutenberg", la "aldea global", la diferenciación entre medios "fríos" y "calientes" y la descripción de los medios de comunicación como "extensiones" de la persona.
Una investigación de Graciela Paula Caldeiro (2005), publicada en [1], relata que McLuhan, saltó a la fama en 1964 cuando publicó Understanding Media. El libro, sin recursos publicitarios, se trasformó en un best seller en Harvard y otras universidades.
¿Cuál era el particular enfoque de McLuhan? Esencialmente, podría decirse que no tenía ninguno. La aproximación de McLuhan a un determinado problema partía de negar un punto fijo, puesto que la comprensión requiere siempre, para él, un enfoque multidimensional. Con total libertad, sus escritos carecen de argumentaciones complejas o de tesis alguna que se desarrolle linealmente a lo largo de sus páginas.
Cabe pues recordar anecdóticamente que cuando le preguntaban a McLuhan qué era la verdad, él elegía responder con una cita de Hércules Poirot, el detective de Agatha Christie:
'Es todo lo que patea el tablero'
Y en ese sentido, es innegable que McLuhan fue, en efecto, un hombre libre. Su lápida reza, con tipografía digital analógica:
'La verdad nos hará libres' (Cita Biblica "Veritas liberabit nos")
Diarios y revistas lo recordaron a su muerte apelando a los calificativos más enfáticos con los que en vida lo habían celebrado o parodiado: 'Místico de la Aldea Electrónica', 'El más hippie entre los académicos y el más académico entre los hippies' son algunos ejemplos elocuentes.
Las persepctiva de McLuhan respecto a los medios de comunicación social, se ha dado en llamar 'determinismo tecnológico'. Aunque es probable ver en él, también, un visionario. En efecto, cuando McLuhan murió, la televisión por cable aún no era una realidad mundial, los habitantes de la 'Aldea global', aún poco sabían sobre interactividad, e-books, multimedia, vídeoconferencias... pero la obra de McLuhan nos ha dejado un marco teórico que nos permite estudiar y comprender la naturaleza de estos nuevos medios que han revolucionado la historia de la comunicación de la humanidad.
Redefiniendo medios y mensajes cuando McLuhan, promediando la década del 60, llamó por primera vez la atención del público, hubo quienes interpretaron que lo que él hacía era promover el fin de la cultura del libro para propiciar la era de la televisión. Pero en realidad lo que él hacía no era sino advertir sobre el poderoso potencial del nuevo medio. Se sabe que en su vida privada McLuhan rechazaba a la TV a tal punto que le pedía a su hijo que impidiera que sus nietos la vieran. En efecto, llamó a la TV 'el gigante tímido' y pretendía promover una concientización respecto a su enorme poder.
El pensamiento de McLuhan respecto a los medios de comunicación se inicia a partir de las siguientes ideas:
1. Somos lo que vemos
2. Formamos nuestras herramientas y luego éstas nos forman
En esta línea, podría afirmarse que veía en los medios antes agentes de 'posibilidad' que de 'conciencia': así, los medios podrían compararse a caminos y canales antes que obras de valor artístico o modelos de conducta a seguir.
Es habitual que pensemos que los medios no son sino fuentes a través de las cuales recibimos información, pero la concepción de McLuhan era que cualquier tecnología (todo medio) es una extensión de nuestro cuerpo, mente o ser. Los medios tecnológicos son entendidos como herramientas que extienden las habilidades humanas, del mismo modo que una bicicleta o un automóvil son una extensión de nuestros pies... la computadora sería una extensión de nuestro sistema nervioso central.


