Foucault afirmó que "quizá un día el siglo sea deleuziano". En cualquier caso, la lectura de Deleuze es una experiencia imprescindible.
Algunos de sus libros sigue pareciéndome que están encriptados: Diferencia y repetición (1968), Lógica del sentido (1969), ElAnti-Edipo (1972) o El pliegue (1988). Pero acostumbro a releer con admiración Spinoza: filosofía práctica (1970), Nietzsche y la filosofía (1962)y Proust y los signos (1970). Las citas que se reproducen a continuación pertenecen a un libro de entrevistas publicado por Pre-textos. Comienza con la respuesta irónica de Deleuze a un crítico "demasiado severo". Es un texto breve pero muy clarificador donde aprovecha para exponer con contundencia sus opiniones sobre la historia de la filosofía, ¿para qué leer y escribir?, Nietzsche...