Nico
Frozen Borderline 1968-1970
(Rhino)
Canción
Para la gran mayoría del entonces pueblo progre, era una alemana guapa pero plasta y colgada que no pintaba nada en la Velvet Underground y que fue despedida con improperios en un Canet Rock. Es lo malo de tener esa hiper-imagen, mediatizada en España, además, por el famoso anuncio de coñac del caballo blanco (que también resultaba simbólica la cosa). El caso es que Nico, en unión de John Cale, realizó unos discos en solitario que si hubieran sido editados por alguien con el prestigio de Scott Walker, serían ahora clásicos indudables. Dicho lo cual, el trabajo de Nico no es exactamente "divertido". El ambiente general es oscuro y muy poco optimista, las canciones son lentas, en fin, que no es algo para ponerse en una fiesta. Pero no toda la música es fiesta y aquí (a veces en varias versiones alternativas) hay algunas piezas maravillosas engarzadas en una producción que aún hoy cabría definir como experimental y que daría envidia a gentes como Cocorosie o a la misma Joanna Newsom. Uno jamás fue gran fan de esta señora pero he de reconocer ahora que debiera haberle prestado más atención en su momento y tratar de entrar en ese mundo melancólico y de raíces románticas que John Cale, en medio de peleas inimaginables, logra transformar en piezas contemporáneas y casi sin edad. Un gran disco para determinadas ocasiones.


