pecado. (Del lat. peccātum).
1. m. Transgresión voluntaria de preceptos religiosos.
2. m. Cosa que se aparta de lo recto y justo, o que falta a lo que es debido.
3. m. Exceso o defecto en cualquier línea.
4. m. Juego de naipes y de envite en que la suerte preferente es la de nueve puntos, cometiéndose pecado en pasar de este número.
5. m. coloq. Diablo (príncipe de los ángeles rebelados).
Si has dejado huellas indelebles en la Historia, o por el contrario has puesto perdida la moqueta del tiempo con tus pisadas.
Como no soy más que un asalariado de clase media, no pude contratar a unos consultores para que hicieran ellos el estudio. Los consultores son esas personas que ponen en papel lo que tu les cuentas, pero lo plasman en un informe perfectamente maquetado y clasifican tus miserias y virtudes. De esta manera, hubiera convertido una confesión autobiográfica en un Report de Controlling de mi Plan de Marketing a Largo plazo (LtMPCR), que da mucho más categoría y duele menos.
He tardado un par de años en decidirme, pero al final, me he enfrentado al gran reto. Me he desnudado ante el espejo, y después de observar mi incipiente barriguilla desde distintas posiciones, me he centrado y he mirado en mi interior. También he aprovechado el tiempo en los esporádicos atascos de Madrid, las esperas en las confortables salas de los aeropuertos, y las colas para mi sesión de masaje en las expertas manos de un guarda jurado tras los arcos detectores de metal. Intenté utilizar los cortes publicitarios en las dos series de TV que sigo, pero su brevedad y sus interesantes mensajes me distraían.
Lo que he descubierto no me gusta nada: soy un total pecador en el s.XXI. No cumplo casi ninguna de las reglas morales ni sociales que demanda la sociedad actual. En un primer momento, me vi como un rebelde, imagen que me animó mucho. Pero luego recordé que a mi edad no se puede ser rebelde, así que tuve que clasificarme como pecador, o como se dice en lengua atea, un inadaptado social.
Estas son las razones que me han llevado a tan triste conclusión. Este listado es una simple enumeración. No hay ningún intento de reflejarlas todas ni de ordenarlas por orden de importancia:
-Bebo alcohol. Me encanta tomarme unas cervecitas, y últimamente, incluso me estoy lanzando al tenebroso mundo de los vinos.
-No me siento culpable por beber cerveza en público. Ni un criminal por tomarme una cañitas en un chiringuito de playa lleno de niños.
-Me gusta beber en compañía. Me encanta charlar con gente, y escuchar opiniones contrarias a las mías que lleven a una buen debate.
-Cuando alguien da su opinión, escucho.
-Si alguien tiene una opinión distinta de la mía, no pienso que me esté atacando. Simplemente que es alguien que piensa distinto. Y algunas veces, incluso me planteo que a lo mejor tiene razón y empiezo a revisar mi postura.
-No me he posicionado ni en la Derecha Nacional ni en la Izquierda Nacionalista. En realidad, me importan un carajo las dos Españas. O las que sean.
-No soy católico practicante, ni anticlerical irracional.
-Analizo a las personas individualmente, sin tener en cuenta su hábitat, sus tendencias políticas ni a quién representa. Por lo tanto pierdo la visión global y me fijo en los detalles. Algunos ejemplos de mi falta de visión:
-Cuando oigo hablar a Zerolo, me parece que es un imbécil integral, y no me doy cuenta que a lo mejor estoy faltando al colectivo gay.
-Si leo unas declaraciones de Pepín Blanco, me parece que es un caradura maleducado sin ingenio, sin comprender que pensando así estoy ofendiendo a todos los socialistas de pro.
-Cuando oigo a Zaplana, me viene a la memoria que es un chorizo, y no que es de derechas.
-Cuando me alcanza el tema de De Juana Chaos, solo puedo recordar que ha matado voluntariamente a más de veinte personas, y me da igual si se suicida o no.
-Cuando veo a Ramoncín, me pregunto como alguien que no ha compuesto casi nada en su vida puede cobrar tanto dinero generado por los derechos de autor. Y no me acuerdo de los otros que también están robando los derechos de autor a sus legítimos dueños.
-Estoy convencido que Jímenez Losantos es un bocazas y un mentiroso, y se me olvida que su intención es salvarme de las conspiraciones.
-Sigo usando el plural en masculino. Por lo tanto no respeto a las mujeres.
-No consigo hacerme a la idea de las cuotas por la igualdad de sexos. Cuando escucho a algunas de las ministras, debería dejar de pensar: "¿De donde las han sacado?" y asumir que su bajo nivel es exactamente el mismo que el del resto de ministros, pero ellas tienen que declararlo para demostrar que cubren la cuota.
-Me gusta tratar con gente mayor que yo. Y me encanta escucharles y aprender de ellos.
-Me gusta tratar con gente menor que yo. Y me encanta escucharles y aprender de ellos.
-Creo que los inmigrantes son como el resto de las personas. Mi trato con ellos es exactamente igual que con el resto de la gente. Es decir, unos me gustan y otros no.
-Soy fumador. Fumo puros y con algunos de ellos siento un gran placer.
-Soy un fumador civilizado. Si no se puede fumar, no fumo o me salgo a la calle.
-Quiero dejar de ser fumador. Pero por mis hijos y mi mujer, no porque me lo prohíba la ministra.
-Me gusta el café. Y tomarlo en un bar tradicional, con sus barritas de pan con aceite o sus porritas. Sobre todos con unas buenas porras calentitas y sus grasas polisaturadas.
-No me gusta Starbucks, porque me gusta el café.
-No me importan nada los personajes de la prensa del corazón. Y no me quita el sueño no saber absolutamente nada de sus vidas.
-No creo que los videojuegos sean el gran mal de la sociedad actual.
-Creo que los lobbies de poder son uno de los grandes males de la sociedad actual.
-Creo que otro de los grandes males es la incultura. Y que son unos monstruos los que la fomentan. Nunca me acuerdo del precepto: "El que no sabe, no sufre".
-Me encanta el baloncesto. Y si el Barça gana la Copa del Rey, me alegro porque ha ganado el que mejor ha jugado, aunque hubiera preferido que ganara mi Estudiantes. Otro lustro será.
-Si Shaquille O'Neal dice tras su elección para el NBA All Stars: "Soy como Bush. No me queréis, no me respetáis, pero me votáis", me parece un ingenioso análisis de la sociedad americana, y no un comentario de un negro inculto que se mete donde no le llaman.
-Cuando leo que a un alcalde socialista le han pillado robando, no me consuela nada saber que también han pillado robando a un alcalde del PP.
-No he ido en mi vida a ninguna manifestación.
-Soy heterosexual monógamo, y me encanta serlo.
-Me gusta mirar a las mujeres atractivas, sobre todo si ellas lo saben.
-Me gustaría que un terrorista no arrepentido se pudriera en la cárcel toda su vida.
-Me encantaría capar a los pederastas, aunque sé que capar a un animal molesta a los ecologistas.
-Creo en la presunción de inocencia y los juicios justos.
-Pago un canon a la SGAE por si algún día me da por piratear, y no puedo ir a la Casa de Campo por si algún día me da por ir de putas. Y sin embargo, me revienta que estos salvadores me alejen de las tentaciones. Soy un desagradecido.
-Estoy contento con los servicios que me da Telefónica, y creo que la Banca y Windows son útiles a la sociedad. Y que tienen derecho a cobrar por sus servicios.
-Tengo memoria, y lo que es peor, la utilizo. Por eso me acuerdo que cuando yo era un chaval nos íbamos de "litronas" por la Plaza Mayor, que comprábamos alcohol, tabaco y condones en las bodegas que habrían 24 horas, que existía una banda de pijos llamada "La Banda del Moco" que aterrorizaba las discos de Madrid, otras bandas de neonazis que aterrorizaban las aceras, que se podía comprar droga en cualquier esquina del barrio de Moncloa, que nos pasábamos las revistas pornos unos a otros, y que en Pozuelo había una comunidad de trabajadores marroquíes que convivían tranquilamente con el resto del pueblo. Si sigo recordando el pasado, no podré seguir a la gente que me quiere proteger de la malvada juventud actual.
En esta lista podrían estar muchas mas cosas. Algunas no las he puesto para no molestar, otras por vergüenza torera, y otras por que desconozco que son malas. Estas últimas son las que más me preocupan. Y eso me pasa por no seguir las lecciones de los Padres de la Patria ni las de Los Defensores del Pueblo y La Libertad. Si escuchara a todas estas personas que hablan en mi nombre, seguro que me iba mucho mejor en la vida, y mi crisis de identidad no se hubiera presentado.
Bueno. Se ha acabado la confesión. Ahora viene el segundo paso, que es asumir los errores y mejorar mi conducta. Pero como dicen las clásicas, "Ya lo pensaré mañana"
PE: Acabo de recordar mi formación católica. Así que no voy a hacer nada por mejorar. Ya me he confesado, ya estoy libre de pecado, así que me puedo relajar. Iré preparando, eso sí, mi confesión para cuando lleguen los 50.
Que bien se siente uno cuando se quita un peso de encima. Gracias Escrivá por indicarme el camino.


