Clashicismo vs. narcisismo
14-08-06 Lucía Maldonado
Hedi Slimane ha supuesto una pequeña “reforma” dentro del mundo de la moda. Uno de los factores determinantes de la atracción y del atractivo que este diseñador ha despertado es su capacidad para amalgamar negocio, diversión y sentido estético. Este fan de YSL mantuvo alto el pabellón de su casa Padre y ha sabido hacer de un flácido y decaído Dior Hombre un nuevo y diferente… hombre.
Christian Dior solía decir "cuando Dios cierra una puerta siempre abre una ventana".
Esa esperanza en el mundo de la moda masculina viene dada por Hedi Slimane, director creativo de Dior Homme. Desde su entrada en la casa parisina, procedente de YSL, también como DC, Slimane ha cuestionado, que no revolucionado, la pasarela masculina. Naturalizando la ropa de hombre, otorgando al sexo masculino el valor físico de la libertad. Su ropa se adapta al movimiento en sí: Slimane no desarrolla sus creaciones partiendo de figurines, corta sobre sus modelos aportando al hombre cierta imagen de sinceridad…
Hijo de una costurera tunecina afincada en París, el joven Slimane saboreó los ritmos de la máquina de coser como si de una nana repuntada y percutida se tratara. Desde los trece años ya confeccionaba su ropa, pero en ningún momento se planteo realizar ningún estudio superior relacionado con el diseño textil o el mundo de la moda.
Fue en 1996 cuando se adentró de manera profesional en la industria de la moda. Pasó de ser un amante silencioso, desconocido en los backstages, a ser el descubridor de YSL pour homme, como DC , como ya en su día lo hizo YSL (casualmente aprendiz de Dior).
Su estrategia estética dejaba atrás la sutileza; chaquetas de smoking de tallaje infantil con slips náuticos, chalecos edwardianos de corte preciso con un significado un tanto cambiado y perverso. A su paso iba surgiendo una nueva generación de neuróticos blue boys.
En 1999, el gigante Gucci cierne sus garras sobre YSL. Jubilación del maestro y deserción del joven sastre. El tejano Tom Ford propone a Slimane desarrollar su propia firma si continuaba en el equipo, pero Slimane, conocedor de ese mundo, evitó adentrarse en los principios comerciales que rigen la firma italiana. Hedi opta por la oportunidad que le brindaba el grupo LVHM, vitalizar la línea masculina de CD que hasta ese momento se dedicaba básicamente a la producción de corbatas masculinas (véase pret-á-porter de Robert Altman)
Llega el año 2001 y con él su primera colección para CD. Todos estaban allí, Laggerfeld, Mick Jagger… y su maestro el mismísimo Yves Saint Laurent, quien por primera vez hacía acto de presencia en un desfile ajeno. Tras un profundo silencio la pasarela se enmarcó en discretos trajes resueltos en blanco y negro de tan sólo un botón. Enormes rosetones plateados sobre la solapa, manchas de sangre a base de apliques de lentejuelas resultantes de un ficticio disparo en el corazón (roio the cure). A grandes rasgos, Slimane había conseguido fusionar los negocios con el placer. La sala se abarrotó de aplausos e inauguró un gusto por la sensibilidad en lo masculino.
Con el atrevimiento que da el prestigio Slimane busca la atracción del gentleman por el jovial rockero (una transmutación peculiar y escabrosa). Elegantes pantalones pitillo, chalecos de cuero, combinaciones tan arriesgadas como el fresa con blanco se deslizan esbeltas en espacios acristalados. Instantáneas sucias y brillantes que calculan su estética desbaratando lo que el lujo supone. Es decir, la imagen perfecta para destruir la habitación de un hotel 5 estrellas (revivalismo de los años salvajes… y de las carteras repletas)
Su última colección ahonda en la pulcritud del punk, reinventa un glam social. Con elementos básicos como el sombrero ska, las interminables e infinitas bufandas, cinturones semitas en colores fosforitos...
El rock siempre esta presente en la obra de este prolífico diseñador. Para sus desfiles los grupos más actuales crean bandas sonoras ad hoc (músicos como The Pixies o Beck). Favores que se pagan con favores: Slimane crea el vestuario de Beck, Franz Ferdinand o Air; al dúo francés estuvo a punto de crearles un escenario barroco para sus conciertos pero debido al alto coste del transporte el proyecto no cuajó.
Nadie es inmune al magnetismo que desprende el look Hedi. A estrellas como Bowie, Mick Jagger, Catherine Deneuve, Nicole Kidman... Dior Homme se ha visto obligado a sacar un tallaje especial, ya que un 20% de las ventas es adquirido por mujeres. Hedi escapa, siempre escapa…
Resulta enloquecedor lo elocuente de su transformador mensaje. Todo CLASHico. Un Paris calling que invoca el eterno retorno de lo mismo diferente, algo que tiene que ver con la transubstanciación, o casi.
La mejor prueba de su talento es que mantiene oculto lo que necesita estar oculto. Slimane se propaga en secreto, como sus colaboraciones en revistas o sus exposiciones fotográficas de solitarios focos en la penumbra.
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