
Kode9 con SpaceApe
De hecho y tras dejar casi completamente la iniciativa de la electrónica 4/4 a norteamericanos, alemanes y escandinavos, el talento creativo británico que no se había malgastado en aquella promesa incumplida llamada "Brit-Pop", se refugió en algo llamado "Breakbeat", un tipo de golpe de batería "quebrado" tomado directamente del funk de un James Brown o de unos Funkadelic (p.e.) y que ellos aprendieron a hibridar con aires jamaicanos (véase el "Out Of Space" de Prodigy, breaks sobre una canción creada por Max Romeo)
El "breakbeat" se ralentizó hasta extremos neurotizantes en lugares como Bristol (Portishead, Massive Attack, Tricky…) o se aceleró hasta las casi imposibles 180 pulsaciones imposibles en el primer "jungle". El breakbeat, aún más deconstruido y "aleatorio", sirvió también de base rítmica a luminarias electrónicas como Aphex Twin o Plaid. Esta es la parte de los tamborcitos.
Otra son los bajos. Unos bajos tremebundos y llenos de eco y distorsión tomados del "Dub", esa música jamaicana por lo general lenta y por lo general mística que surgió a mediados de los 70 en las islas rastafarianas, fascinó a parte del punk británico (Clash, John Lydon, Slits…) y luego se re-sintetizó en los noventa nada menos que en Alemania.
La tercera pata de las múltiples recombinaciones de la música "urbana" británica, es la voz. Una voz que igual puede venir de MC's tipo hip-hop, aunque mucho más de los DJ's jamaicanos que de tacadas melódicas al R&B americano.
Espero que estemos más o menos situados. A mediados de los años 90 y en algún carnaval de Notting Hill, el sonido de un "system" con jungle anfetamínico sonaba junto a otro de Dub y algún observador cayó en la cuenta de que esos breakbeats y esos bajos sonaban muy bien juntos. Y así nació el "Drum & Bass" con álbumes como Metalheadz como punta de lanza y presentación del nuevo género.
El D&B se dividió rápidamente en varias familias, tirando una de ellas hacia los "agradable" tipo lounge, como LTJ Bukem, o hacia el borde del abismo con el "techstep", una de las músicas mas siniestras que se hayan realizado pensando en una pista de baile, todo bajos subsónicos, voces como de ultratumba, sonidos tomados en préstamo de la electrónica más extrema… Eso es lo que se pinchaba en clubes como el Icon de Berlín o editaban sellos ingleses como No U-Turn.
Andando el tiempo y tras pasar por una extraña fase llamada UK Garage (nada que ver con el Garage Rock americano de los 60-70 o con el Garage-House neoyorquino de los 80) la evolución de este cocktail con los tres ingredientes antedichos, condujo a lo que hoy se llama "Dubstep" y/o "Grime", en realidad difíciles de distinguir, aunque los verdaderos expertos distingan entre la "inquietud" del Grime y los vuelos espaciales del Dubstep.
La verdad es que si han surgido corrientes underground en este nuevo siglo, esta de la que estamos hablando tiene buenas cartas para entrar en la mitología. La historia comenzó hacia 1999 y en la mayor oscuridad en el Sur de Londres. Mientras cierta intelligentsia bohemia y artística se relocalizaba al barrio norteño de Hackney, la "urban music" londinense, no necesariamente realizada por negros, se encerraba en Croydon o también en Brixton.
Allí surgió el Dubstep, difundido gracias a emisoras piratas que apenas cubrían el sur de la megalópolis. Esas radios y clubes como el Forward generaron una escena compacta, minoritaria pero generadora. Quienes hacían los programas eran los DJ's o MC's que también producían 12"; los organizadores de los eventos en clubes editaban discos significativos; los oyentes eran y son los creadores de mañana mismo… Lo que se llama una comunidad como hacía mucho tiempo, desde más o menos los tiempos del D&B, no se vivía en la ciudad más cara de Europa.
El Dubstep es un estilo básicamente instrumental, en supuesta contraposición al posterior Grime, cuyas producciones suelen contar con voces. Pero esta es solo una apariencia. En el excelente "Dubstep Allstars Vol. 3" (Tempa) mezclado por Kode9, los temas de base son, en efecto, casi puramente instrumentales (DJ Hatcha, El-B, Skream, Digital Mystikz, Loefah o D1 son los nombres más habituales), pero a lo largo del mix aparece una y otra vez la voz de Space Ape en un estilo fluido, libre, prácticamente hablado, que debe mucho más al D&B que al hip-hop.
Las diferencias entre Grime y Dubstep se acabaron de confundir a consecuencia de las dos "Grime Compilations" editadas por Rephlex, el sello de Aphex Twin. Ambas excelentes recopilaciones son mucho más dubstep que grime en el sentido de que son en general instrumentales. Pero en fin, da igual… ¡Tres hurras por las clasificaciones!
Lo fascinante del Dubstep, incluso aunque no se sea un "gourmet" de los grandes bajos, es que muy probablemente permanecerá, como su progenitor el Dub, en el más absoluto underground. Pero también que su mezcla de tribalismo rastafariano, su uso de la electrónica de última generación, el discurso entre alucinado y lúcido de sus MC's, su carácter de guerrilla urbana y su fidelidad a la pista de baile le hagan mucho más influyente en el desarrollo de la música que su fama en el momento. Es su drama, es su grandeza.


