Cuando unos paparazzi le preguntan si Vicky está embarazada, él entiende "¿qué tal los niños?", y ¡ZAS! ya estábamos todos poniéndole nombre a la nueva criatura.
de Balance, que en español se refiere a esos papeles que te presenta tu contable todos los meses con cifras enormes, y en inglés es ese objeto en el que se monta Vicky por las mañanas y donde cada vez los números son menores (lo que aquí se llama báscula).
E
de Embarazo. Este es un clásico. Una cosa es que Vicky estuviera - en inglés - embarrased (avergonzada) después de que la pillaran chuzada como una bota, y otra es que esté - en español - embarazada, preñada, esperando un Beckhanito (que suena a nieto del emperador de Japón).
C
de Carácter. Que en español es un modo de ser y en inglés significa personaje. Esta es difícil, David, lo sé. Con tantos periodistas cerca, ésta es jodida...
K
de Kilo que, en español, era lo que pesaba un millón de - ¡DIOS, QUÉ GANAS TENÍA DE ESCRIBIR ÉSTO! - las antiguas pesetas, pero que en inglés se pone detrás de una cifra para multiplicarla por 1.000. Pero ésta, David, fijo que te la sabías ya, ¿a que sí?
H
de Honest, que en inglés es sincero y en español no tiene por qué serlo. Quiero decir, que alguien puede ser súpersincero y corrupto a la vez (¿te dice algo el nombre Jesús Gil? Era un tío súper honest, pero muy poco honesto...)
A
de Abstracto. Que en inglés significa resumen y, en español, es lo contrario de concreto. Claro que ahí, yo creo que la RAE y el Webster deberían admitir que los futbolistas habéis hecho con vuestras ruedas de prensa el mix perfecto: el resumen abstracto. Hermanamiento de lenguas total.
M
de Mamarracha. Que no existe en inglés...
Para cualquier otra duda, David, ya sabes que aquí me tienes. De momento, si no te importa, mañana vuelvo a lo mío de los diaristas... divulgativa que es una.
------------------------------------------------------------------------------------
NOTA (20:13 horas): David, espero que este mensaje no llegue demasiado tarde: ¡no te tatúes mi post! Que dice un comentarista (nº 11) que me he dedicado a la típica manipulación léxica con el único - y rastrero - fin de echar unas risas. Soy lo peor.


