Conferencia de Felipe Martínez Marzoa: El pensamiento de Heidegger
01-06-06 Jorge Diezma
Conferencia de Felipe Martínez Marzoa: El pensamiento de Heidegger
ante la brutalidad contemporánea
Congreso pensamiento, arte, poesía. Heidegger treinta años después.
Coordinador Féix Duque 22.05.06 > 26.05.06. Madrid
Círculo de Bellas Artes
Universidad Autónoma
Goethe-Institut
¿De dónde procede la brutalidad contemporánea? De la uniformidad, del nihilismo que tiene como principal característica el no reconocerse como tal, de la ausencia de “acontecimientos” y por tanto de la imposibilidad de distinguir el que realmente lo es del que no. De que la falta de valores facilita su implantación trivial.
¿Cuál es la lectura de Heidegger que hace Marzoa con respecto a la cuestión de la brutalidad? El nuevo principio es el reconocimiento de que no nos hemos enterado de la metafísica, y que aunque está aquí (la metafísica) lo venidero es que sea entendida.
Marzoa localiza el comienzo de la hermenéutica en Kant; durante la conferencia dio la sensación de que era incluso un enunciado nuevo para el propio Marzoa, eso de que la hermeneútica empezaba con Kant, y se le notó cierta excitación al decir que sí, que fue Kant el que instauró que la interpretación tenía que ser seria para que su fracaso no fuera trivial. Pensamiento brillante que debe renovar (o inducir) las ganas de leer al genio de Koningsberg; también me parece que esta frase marca la labor posible de un creador frente a la plétora de significado (o lo que es lo mismo, la falta de él) actual. Uno va a una conferencia y se trae una ayuda para la metodología de trabajo; fenómeno.
¿El problema? Que después de reconocida la imposibilidad de la modernidad para instaurar un solo acontecimiento, el esfuerzo crítico tiene que ser constante, para mantenerse en la “sustracción de la sustracción”, para que la hermeneútica dé sus frutos. Los intentos “positivos” de instaurar una realidad, un acontecimiento, son por tanto “brutales” en cuanto que se sitúan en un espacio indefenso. Parece ser que este fue el error (el eterno error) de Heidegger, haber creído en el estado como nueva realidad. “Defender un estado como valor es la máxima brutalidad posible”. Casi nada para los tiempos que corren.
El turno de preguntas hizo que los contenidos virasen hacia la cuestión artística, donde el enunciado derivado de la necesidad de un “fracaso serio” se escribe con otras palabras. el decir poético sólo se hace relevante en su propia pérdida. Señaló también que lo que produce un artista hoy es irreal, pero que a uno de los buenos no hay forma de acabar de interpretarlo.
Verdadero gusto dio ver a Felipe Martínez Marzoa. Me pareció un conferenciante excelente, que por encima de los tics que todos estos señores tan raros que se dedican a la filosofía tienen, deja una gran impronta con su energía y entrega, con su manejo ronaldiñesco de conceptos y épocas. Asistimos a algunos giros geniales, como cuando se le preguntó: -pero vamos a ver ¿hay lo no pensado o no hay lo no pensado? Y contestó: -es que el no haber es una cosa muy seria- que para la cabeza de uno que apenas se entera (aunque es cierto que alguna familiaridad con el vocabulario hay que tener para al menos poder divertirse, y eso que Marzoa tiende a ir al grano y creo que, al contrario que algunos de sus colegas, muestra un especial interés en ser entendido) es un gran ejercicio.
Bueno, que “la aventura del saber” no es sólo la nanotecnología.