* ... dibujo encontrado en www.white-heat.net
...que venga lo que no ha sido todavía.
Que venga un hombre de la tumba. [Paul Celan]
En 1902, Joseph Conrad publica la versión íntegra de El corazón de las tinieblas, una oscura historia sobre el viaje del marinero Marlow por las aguas de un gran río africano. Su misión: ir en busca de un agente europeo, Kurtz, un brillante hombre de empresa que se había vuelto loco en medio de la jungla. Con el tiempo, este relato de codicia, sinrazón y hastío existencial ha sido considerado uno de los más convulsivos análisis sobre el espíritu colonial de Occidente. Muchos escritores y artistas han buceado en los entresijos de esa historia: desde Orson Welles hasta Edward Said, pasando por Apocalypse Now de Francis F. Coppola.

Dicho recorrido personal de Marlow va en paralelo con la historia de Kurtz o necesita de él para fundamentar lo vivido durante el viaje, la novela tiene una suerte de ritmo en el que lo oculto (Kurtz/ la selva/ el colonialismo) se va desvelando, poco a poco va mostrando sus características, aunque nunca se nos va a revelar en un idioma para nosotros comprensible si no es bajo la pérdida de la propia personalidad y la entrega al viaje sin pasado. Lo oculto precisa de una suerte de trabajo con la materia vital del mundo, escapa a cualquier a priori de tipo racionalista y sólo puede aparecer para el hombre a través de la propia experiencia.
De alguna manera podríamos establecer una analogía o comparación entre la teoría del conocimiento kantiana y el viaje de Marlow, el entendimiento va abriendo camino a lo perceptible con ayuda de la intuición, durante el viaje se nos va introduciendo tanto en lo profundo de la selva como en lo alambicado del alma humana, se van quitando los velos que cubren la realidad para que esta pueda aparecer.
En Kant, nada se nos puede presentar si no es a través de la síntesis que lleva a cabo el entendimiento entre intuición y concepto, toda posible experiencia, para poder darse como tal , se tiene que dar en un espacio y en un tiempo determinados para poder ser percibidos. Kant nos muestra como el espacio y el tiempo ya no son algo que se da fuera del sujeto cognoscente, sino que es algo el ser racional los aplica al mundo para que éste pueda ser experienciado, el sujeto trascendental kantiano es universal ya que muestra los mecanismos con los que cada cognoscente particular y finito cuenta para que el mundo sea un mundo para él.
Todo este trabajo gnoseológico se da a priori en el entendimiento humano, éste sólo puede conocer el mundo a través del fenómeno, a través de la parte de una totalidad perceptible a través de ciertos canales.
Lo que se amolda a la estructura del entendimiento humano y a las limitaciones de este a través del fenómeno puede ser conocido, lo que queda más allá del fenómeno y de las estructuras que el hombre aplica a la realidad (espacio-tiempo, causalidad...) sólo puede ser pensado, el noúmeno, para lo que tenemos concepto pero del que carecemos de correlato en la experiencia, no puede ser consecuentemente percibido sino sólo pensado.
La selva nos permite establecer una analogía más o menos ajustada con este modelo gnoseológico kantiano, de alguna manera el modelo colonial tiene intención de penetrar en aquello que no puede conocer, aquello para lo que tiene un concepto (salvaje...) pero de lo que carece de una experiencia, síntesis del concepto (selva) y de la intuición particular y finita, enmarcada en un espacio y tiempo determinados.
La única forma en la que la selva y lo salvaje se pueden dar como experiencia para la sociedad colonial es a través de sus enviados. Estos de alguna manera suponen la síntesis entre concepto e intuición y por tanto poseen una completa experiencia de acuerdo con los parámetros y limites gnoseológicos del ser humano.
El sistema gnoseológico kantiano sirve para establecer a priori lo que se puede dar (Desde Ginebra, desde las concepciones que arrastran los peregrinos,...) aunque la selva lo agote.
La selva se presenta al entendimiento con una oscuridad de cosas presentes para las que no hay concepto, requiere un trabajo extra, en el caso de los peregrinos es un esfuerzo de nihilización o reconversión de la oscuridad en claridad, un intento por reconvertir la novedad de la selva y el devenir en algo conocido, en algo fosilizado, muerto.
En el caso de Kurtz la salida es la entrega total o la pérdida de sí mismo y con ello la pérdida de toda preconcepción traída de Europa.
Ante el nuevo lenguaje que habla la selva (dureza de las condiciones, los salvajes, la enfermedad,..) los enviados optan por traducirlo todo al suyo propio- con la consiguiente pérdida real del lenguaje autóctono (lenguaje entendido en un sentido amplio, no sólo lingüístico). Dicho lenguaje, como experiencia real (aquí y ahora) no puede soportar bien la trascendencia (Europa, costumbres europeas, un espacio-tiempo diferentes,...) sin dejar atrás los propios conceptos y cosmovisiones.
Por el contrario Kurtz realiza una inmersión total en lo desconocido aun con alguna fuerza para mantener un ligero contacto colonialista, es una suerte de síntesis imposible entre el colonialismo , la libertad de la selva , sus gentes, sus costumbres... como tal sólo puede manifestar el horror o la amplitud inabarcable de la experiencia del mundo frente a la limitación humana para percibirlo en compartimentos estancos y caducos, frente a la imposibilidad humana de establecer un tiempo y un espacio estructurales que mantengan la riqueza del momento o que sepan abrazar éste sin fosilizarlo gnoseologicamente.
La traducción perfecta no existe, hay términos inconmensurables entre las lenguas que nos impiden una total comprensión, cada lengua estructura el mundo cortando de éste algo determinado y que no es traducible a otras lenguas. Lo único que nos queda es una interpretación neutra de los términos lingüísticos y no lingüísticos, para establecer una mínima comprensión correcta de la realidad que la nueva cosmovisión representa, sin someterla a preconcepciones fundamentadas en nuestro lenguaje y en nuestro contexto social, a todas luces cosmovisiones no universalizables si no es al precio de imprimir violencia en las demás percepciones.
Esto parece que lo lleva a cabo el colonialismo con las demás cosmovisiones existentes en los sitios dónde se intenta establecer, siguiendo a Kant, lo que el colonialismo hace es aplicar el concepto (basado en la Ilustración) de qué se ha de ayudar a salir a los pueblos de su minoría de edad, se les ha de ayudar a usar su propio entendimiento en su propio beneficio, sin necesidad de amos que les dirijan.
La concepción kantiana es aplicada a los seres de la selva para “liberarles”, para que usen su propio entendimiento, dicho intento carece de justificación que no sea autoreferencial, ya que si intenta justificar el motivo por el cuál los salvajes tienen que descubrir su propio entendimiento sólo puede hacerlo remitiendo la explicación a las propias leyes que rigen la cultura ilustrada o europea de la época, con lo cuál dicha Ilustración lleva a una suerte de nihilización positiva desde el punto de vista colonial.
Tal vez lo que se precisa para mediar la diferencia cultural sea algo así como una mediación ciega, ya que dicha entrega no lleva a algo comprensible desde los propios términos si no que de alguna manera avanza el conocimiento por caminos no transitados- con el consiguiente aislamiento- que puede llevar a:
a) una rotura o fragmentación del sujeto o“yo” que hemos aprendido a remitir continuamente a nuestras sensaciones
b) una mediación en la que el yo se hunde para surgir nuevo y extraño, alterado, lleno de lo otro.
Sin embargo, como protección ante la locura no se pierde del todo el recuerdo de una identidad pasada, que ahora es contemplada de una forma nueva a la luz de los acontecimientos vividos, acontecimientos que son como grumos de sentido acumulado y que rompen con lo anterior de manera que ya no podemos contemplar igual el pasado.
Es curioso que Kurtz es buscado cuando se dejan de recibir noticias suyas, se le busca para acabar con él, como muestra Foucault lo normal se da como tal frente al establecimiento de la anormalidad y de los límites entre ambos, mediante el apoyo de las instituciones sociales que canalizan dichas tendencias, reordenando el conjunto de lo real en ambos grupos (normal-anormal) tal vez como proyecto consciente que se revela a la mirada histórica.
Kurtz representa la anormalidad y lo que el colonialismo no puede permitir para poder sobrevivir como lucha o imposición de una cultura frente a otra, de alguna manera el colonialismo se sustenta en el uso privado de la razón por parte de sus súbditos. Estos no pueden expresar su opinión ya que tienen que cumplir el fin del monarca o institución a la que representan, el uso público de su razón deben limitarlo a la escritura docta de sus opiniones, abierta ahí sí a la crítica.
Para Kant el uso público de la razón no puede ser limitado, ya que posibilita el avance ilustrado, desde éste punto de vista podemos ver el interés en los papeles de Kurtz como un intento de silenciar por una parte y por otra como un intento de utilizar la información que éste aporta para usos privados, en este caso para usos económicos o de empresa. Kurtz habría pasado de un uso privado de la razón a un uso publico aunque de forma no implícita, todos los ciclos que ha pasado son inexpresables si no es a través de un lenguaje nuevo o a través del horror como concepto, que aglutina multitud de sentidos finitos y desconocidos frente a la universalidad del concepto y a su carácter de fósil que sobrevive a la vida humana.
Como excepción a la regla que representa Kurtz, el novelista decide darle muerte sin dejarle volver al pasado, ha trascendido de tal manera su esencia europea que le es imposible volver sin morir, Europa como lugar de la muerte (Ej. Bruselas), los peregrinos como los que dan la muerte, la cercanía a la colonia como lugar de la enfermedad y del tiempo detenido. Todo esto frente a la invasión de la vida en la selva, que desborda el acercamiento humano a ella, que no permite ni la visión, no permite una objetivación fácil.
Por otra parte es destacable la aparición de la novia, que en términos kantianos estaría esperando la llegada fáctica de lo que conocía por Kurtz (intuición de ese ser humano particular + concepto que lo acompaña, para poder ser percibido) sin darse cuenta de que lo que está esperando es una experiencia vacía en la que falla uno de los dos polos. El concepto que la mujer tiene de su novio ya no puede encajar en éste, a no ser al precio de perder toda la experiencia en África, cosa imposible, porqué la experiencia ha desbordado al sujeto cognoscente, el conocimiento no sólo ha cambiado al sujeto si no que también ha cambiado al mundo y al conocimiento.
Pero dicho cambio sólo se puede dar en el devenir, en el ritmo que éste impone a la vida, no se puede experienciar de una vez como muy bien sabe Marlon cuando miente a la novia diciendo que las últimas palabras de Kurtz eran para ella. Marlon sabe que el horror tiene sus ritmos, sus paradas, sus olvidos, precisa de una tensión gradual que ahorra a la novia de Kurtz, por miedo a una sobredosis que deshaga al individuo, que fragmente la realidad (Bruselas/ Novia /…), que la divida sin posibilidad de reconstruirla, que rompa de alguna manera los procesos en los que se sustenta el entendimiento.
Así que Conrad nos ahorra la experiencia de una sublimación del personaje de vuelta en los valores europeos y en una identidad que le pretende detenido, no media una realidad con otra si no es a través de Kurtz, la mediación es subjetiva y no al nivel de culturas. A nivel cultural todo es destrucción y desastre, todo es colonialismo…
En la sociedad colonial de la época y en la ciudad mausoleo faltan múltiples conceptos nuevos que encontrar y pensar para que se puedan dar nuevas experiencias, experiencias latentes como materia del devenir. Se precisa de una conceptualización y de una presencia diferentes, no detenidas completamente como algo inerte que no da más fruto.
Tal vez se pueda establecer otra analogía entre Conrad -que trata de mostrar la antítesis entre dos mundos a través de Kurtz- y Kant, que mantiene claramente esa separación entre lo que podemos percibir y lo que no podemos.
A nivel cultural Kurtz sería esa especie de ser extraño que logra trascender para contener en sí ambos mundos, con lo que frente a un único modelo perceptivo nos muestra dos partes del “cubo “y no una sola, aunque por supuesto, no logra agotar lo real, no llega al noúmeno, aunque lo puede concebir mediante conceptos a través de la imaginación.
La imaginación, obligada a recorrer un largo camino, tiene la posibilidad de comparar y cómo tal, de ampliar la conciencia y conocer un mínimo recorrido de la misma que vinculado a la imaginación como facultad del entendimiento, puede llevar a concebir un posible concepto aunque sin una intuición precisa.
Si la tuviera sería preciso que abarcara todas las percepciones posibles además de las verdades contenidas en el funcionamiento de lo percibido, si es que hay algo así como verdades inherentes a los objetos más allá de los sentidos y mecanismos que el aparato perceptivo humano aplica de forma autónoma y a priori.
El recorrido por el que nos lleva Conrad a lo largo del libro puede ser algo así como la muestra del cambio que se puede dar en un ser humano cuando las categorías en las que se sustenta su percepción tienen que evolucionar hacia lo oscuro, hacia las tinieblas...cuando las propias categorías que sustentan lo real ya no sirven ni para percibir ni para justificar, con lo que el entendimiento necesita de un tiempo para que las nuevas intuiciones se puedan dar de hecho y tengan algo que las acompañe.
Pero ahora parece que estamos intentando justificar toda nueva experiencia bajo un parámetro antiguo, tal vez el hecho es que la mentalidad salvaje opera más allá de la conceptualización previa que trata de pensarla, tal vez un modo de pensar lo salvaje no sea desde la estructuración que hace uno de la realidad si no desde el propio movimiento de la conciencia en la contemplación de su propia pérdida silenciosa, para la que no hay concepto o para la que aún no lo tenemos.
El libro nos puede llevar a dar un poco de vitalidad a las categorías kantianas por el hecho de que no solamente muestra aquello que no podemos conocer sino que también muestra una idea de lo real que no se presenta inmediatamente, sino que necesita de sus ritmos.
En Kant está contenida está idea de que lo real necesita de un trabajo por parte del entendimiento humano para poder presentarse, pero en este lugar estamos hablando de que más allá del trabajo perceptivo como algo conocido- ya que la selva puede “pasar” por los presupuestos gnoseológicos kantianos- cabe hablar de un desarrollo que implica un dinamismo que trasciende las propias categorías y que necesita de una nueva teoría para abarcar tanta variedad y riqueza. Tal vez pueda sonar paradójico si lo vemos desde el sistema kantiano pero pese a todo a priori necesario para abarcar la realidad, la selva arrastra a Kurtz y nos arrastra…cae el peso de la realidad sobre aquello que no conocemos más que sobre la forma en que lo hacemos.
El modo en que conocemos se ve desbordado por los acontecimientos, hay una interacción en la conciencia entre lo que sucede y como lo percibimos. Dicha conciencia precisa de un contexto y de una identidad social para desarrollarse, se desarrolla dentro de una determinada cosmovisión y “arrastra” esta a lo largo del mundo.
Sin embrago, la novela nos muestra “tipos” de conciencia, conciencia detenida o conciencia móvil, conciencia arraigada en su contexto incapaz de devenir otra y conciencia que deviene tan otra que pierde bastantes de sus referencias morales por el camino…¿ El horror de Kurtz? ¿ o el horror es el todo que se desvela a éste sólo anunciandose?